Salud, suficiencia alimentaria y mitigación

El aumento de la producción agrícola para el mantenimiento de la salud humana y el objetivo de los 2°C

Salud y alimentación

La Organización Mundial de la Salud (OMS) caracteriza el concepto de salud y establece también la serie de componentes que lo integran: el estado de adaptación al medio (biológico y sociocultural), el estado fisiológico de equilibrio, el equilibrio entre la forma y la función del organismo (alimentación), y la perspectiva biológica y social (relaciones familiares, hábitos). La relación entre estos componentes determina el estado de salud.

Por lo que se refiere a la alimentación la propia OMS y la Food and Agriculture Organization (FAO) consideran que una alimentación saludable o equilibrada es aquella que aporta todos los nutrientes esenciales y la energía que cada persona necesita para mantenerse sano. Esta energía y los nutrientes esenciales son aquellos que no pueden ser producidos por el organismo y, por lo tanto, deben ser aportados por la alimentación.

Las políticas de alimentación y los programas agrícolas deben contribuir al establecimiento de objetivos nutricionales claros, al monitoreo del impacto que los mismos tienen en la nutrición, a la mejora del conocimiento y de las prácticas nutricionales, así como a la diversificación de la producción de alimentos y, al mismo tiempo, deben garantizar la seguridad alimentaria.

Los alimentos, la agricultura y los sistemas alimentarios –incluyendo los cultivos, la ganadería, la pesca y la silvicultura – pueden contribuir a hacer frente a todas las formas de malnutrición, mediante la mejora de las dietas, y a la lucha contra las causas profundas de la pobreza.

 

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

La agenda de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas marca 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible para el 2030[1] (ODS), entre los que se encuentran El ODS 2 Hambre Cero y el ODS 13 Acción por el Clima.

El ODS 2 persigue poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible.

El ODS 13 insta a adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos reconociendo que la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) es el principal foro intergubernamental internacional para negociar la respuesta mundial al cambio climático. Y precisamente en el acuerdo de París adoptado en el 2015 por la UNFCCC se afirma textualmente (artículo 1, apartado b):

  1. El presente Acuerdo, al mejorar la aplicación de la Convención, incluido el logro de su objetivo, tiene por objeto reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, en el contexto del desarrollo sostenible y de los esfuerzos por erradicar la pobreza, y para ello: b) Aumentar la capacidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático y promover la resiliencia al clima y un desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero, de un modo que no comprometa la producción de alimentos.

 

¿Es compatible la mitigación del cambio climático con la seguridad alimentaria?

En el supuesto que no cambiaran las condiciones actuales, un aumento en la producción de alimentos se traduciría automáticamente en mayores emisiones, pero, según el IPCC y la FAO, hay muchas opciones para poder disociar o desacoplar la mejora de la seguridad alimentaria y el incremento de las emisiones.

Una de las sub-líneas de trabajo de nuestro grupo de investigación es estudiar cómo puede ser posible aumentar la producción agrícola –para alcanzar la suficiencia alimentaria y mejorar la salud humana– de forma compatible con la mitigación del cambio climático, en el marco del escenario global de los 2oC.


[1] Naciones Unidas. «Objetivos de desarrollo sostenible».

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